Sabemos cómo tiene que ser tu ‘bridal make up’, descúbrelo

Sara Plar – Llegado el día de la boda, todo detalle es importante, y más aún si hablamos del maquillaje de la novia. Aunque parezca algo más irrelevante que el vestido o el peinado, el rostro va a reflejar tantas emociones que se va a convertir en uno de los puntos de atención más importantes (claro está que será cuando el vestido haya pasado su momento de protagonismo). Por ello es súper importante cuidar cada detalle de tu bridal make-up.
La mayoría optamos por dejarnos en manos de profesionales del maquillaje (aunque no te sientas rara si tú también eres de las que prefiere arreglarse a sí misma), pero en cualquier caso siempre será un puntazo tener unos conocimientos básicos de lo que debería ser un buen beauty look de boda.

PUESTA A PUNTO:
Como ya te contamos en publicaciones anteriores, donde hablábamos de cómo organizar tu calendario de belleza, lo más importante es la hidratación, así que el primer paso será aplicar una hidratante facial (ojo, ¡siempre con protección solar!) por todo el rostro. Seguido de un primer (o pre-base) que corrija algún poro o imperfección,  alargue la duración de tu base y evite la aparición de los indeseables brillos. Un producto muy especial que agradecerás en el momento de sacarte las fotos.

PIEL IMPECABLE:
Da igual que no tengas la piel de una muñeca porque,  con un buen corrector anti-imperfecciones y una buena base de maquillaje que unifique el tono de tu tez, cualquier piel puede parecerse a la de un recién nacido.
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© ESTÉE LAUDER – Double Wear
CONTOURING MODERADO:
Hoy en día este paso debe ser uno de los imprescindibles de muchos maquilladores, pero en una novia sólo se deben  dar unos toques sutiles de bronceador e iluminador en aquellos puntos estratégicos de nuestro rostro que queramos resaltar. La clave de este paso está en no excederse con ninguno de ambos productos (que tampoco queremos imitar a la familia Kardashian en nuestra boda).
SELLAR TODO:
Un paso muy sencillo para el que sólo se necesita un producto. Pueden ser unos polvos compactos con color (siempre igual al tono de piel) o unos sueltos translúcidos, que tendrán la función de sellar lo aplicado anteriormente y evitar a los temidos brillos. Un consejo es que te los lleves contigo y (re) aplicarlos  antes de la sesión de fotos, ¡sólo te llevará tres segundos!
EL PUNTO DE ATENCIÓN:
Sin duda, la mirada. Los ojos llevarán el protagonismo, con sombras mate (huye del glitter) en tonos cálidos o rosados, en función del color de cada persona. Además un suave y ligero eyeliner a ras de la línea de las pestañas, ya que serán las encargadas de abrir la mirada, utilizando una buena máscara, imprescindible que sea waterproof (¡no nos vayamos a cargar todo el make-up con la emoción!).
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© AVON – Wash-off Waterproof Mascara
TOQUE FINAL:
Los labios son el último paso pero el más personal. Aquí influyen muchos factores (tu color de piel, los rasgos de tu rostro, el color de tu vestido, el peinado… pero la persona que te maquille sabrá dar en el clavo con tu color. Eso sí, escoge uno que sea de larga duración, porque tendrá que aguantar unas cuantas horas!
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© CHANEL – Rouge Allure Ink Collection
Hasta aquí los que deberían ser los pasos de un maquillaje de boda perfecto, pero recuerda que cada maestrillo tiene su librillo y esto o es una ciencia exacta, así que déjate aconsejar por tu maquillador. Además la única regla de éxito es que te sientas cómoda y a gusto con tu look, ¡tú tienes la última palabra!
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