Las 4 rutinas que debes hacer para lucir una piel más sana (y que no te llevarán más de 5 minutos)

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© Velizar Ivanov
Hay trabajos dermatológicos que son realmente alucinantes. La ciencia ha avanzado tanto en este sentido, que es cierto, funcionan. Pero seamos realistas, no todas podemos permitirnos sus altos costos y las horas de dedicación que necesitan. Por eso hemos investigado y hemos encontrado 4 claves que, si bien no son tratamientos profesionales, tendrán un resultados espectacula (y lo notarás). Y lo mejor, tan sólo te llevarán 5 minutos.

1. Lava tu rostro 2 veces al día
La pereza puede llegar a ser muy seductora, especialmente después de un largo día. Pero si no te paras a retirar tu maquillaje, por ejemplo, estás creando sobre tu rostro una capa de toxinas y radicales libres acumulados a lo largo de las horas que resecan tu piel y aceleran la aparición de arrugas.
Por eso es fundamental que lavemos nuestro rostro con agua micelar o con un simple jabón de glicerina. No cuesta más de 2 minutos y tu piel lo agradecerá.

2. Come más verde
Sí, se dice siempre, pero en realidad ¿sabes por qué? Los seres humanos consumimos demasiadas proteínas animales, que son inflamatorias y además aceleran el envejecimiento. Si cambiamos nuestra dieta hacia un consumo de proteínas vegetales, pronto notaremos nuestra piel menos irritada y más brillante e hidratada.

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© Humphrey Muleba
3. Prueba el masaje de drenaje linfático en casa
El drenaje linfático es un tipo de masaje, suave y ligero, que se aplica sobre el sistema circulatorio y cuyo objetivo es movilizar los líquidos del organismo para favorecer la eliminación de las sustancias de deshecho que se acumulan en el espacio que hay entre las células. Es decir, eliminar las toxinas de manera natural.

Es muy sencillo, puedes hacerlo cuando aplicas tu crema hidratante diaria. ¿Cuáles son los pasos?
Comienza en la mitad de la frente y mueve los dedos suavemente hacia las sienes, hacia abajo, delante de las orejas, sobre la mandíbula y hacia abajo del cuello. Repite tres veces. Con una suave crema de ojos, pasa los dedos por encima de los párpados y hacia las sienes. Luego haz lo mismo bajo los ojos. Repite esto tres veces también. Finalmente, comienza por delante de cada oreja y desliza los dedos por la línea de la mandíbula y el cuello. Repite tres veces, ¡y listo!

4. Consume más vitamina D
Cada vez son más las personas que, en su día a día, pasan de su casa al coche (léase metro o autobús) y de éste a la oficina. Cuando salen de trabajar, el sol ya se ha ido o sus rayos son muy débiles. La vitamina D es responsable de la capacidad de la piel para protegerse del asalto ambiental, así como para ayudarla a curarse de las heridas.

Según nos hacemos mayores perdemos la capacidad de producir vitamina D, así que tienes dos opciones, o tomar un suplemento (cada vez más de moda) o ponerte más al sol, una media de 15 minutos diarios. ¡Tú eliges!

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