BOGA responde: “¿cómo elegir y aplicar la base de mi maquillaje?”

Para las lectoras que usen de manera habitual maquillaje, sabrán que aplicar la base es un asunto de gran importancia. Sequedad, coincidencias de color incorrectas, mezcla desigual… todos inconvenientes comunes para conseguir esa codiciada tez perfecta. Nos guste o no, la base es la clave, y hacerlo bien suele ser estresante y, a veces, complicado. Pero tenemos una buena noticia, no es imposible.

BOGA responde a las preguntas más frecuentes.

¿Cómo debo preparar mi piel antes de aplicar la base?

Sí, tu base también necesita una base. Cuanto más hidratada esté tu piel, más húmeda se verá tu base. Independientemente de la fórmula que uses, si la piel está seca, el resultado será de un acabado irregular y desigual.

Es recomendable masajear con cremas hidratantes aquellas áreas que podrían necesitar más hidratación, como alrededor de la nariz o las mejillas. Tomarse unos minutos adicionales por la mañana para hidratar la piel puede ayudar a reducir la hinchazón de una mala noche y conseguir un tono rosado natural en la piel al estimular la circulación.

Cómo me aseguro de que mi base se adapta perfectamente a mi piel?

Mirarse en el espejo para descubrir que nuestro rostro es de un color completamente diferente al del resto de nuestro cuerpo es una situación desagradable que nos induce a una pregunta: ¿por qué es tan difícil elegir el maquillaje?

Obtener una coincidencia de color precisa es una tarea muy difícil. La industria del beauty ha estado experimentando cambios muy necesarios, proporcionando, tanto una variedad de tonos de piel medios, como diferencias sutiles en calidez y frescura.

Por eso aplicar bases en la parte inferior de la muñeca o el cuello no es la mejor manera de probar nuestro tono ideal (debido a que es muy probable que la piel de esas áreas reciba menos sol que la cara).

Lo ideal es que probemos la base en la mejilla, la frente y la mandíbula. Esto garantizará que el maquillaje se adapte a todo tu rostro y no solo a un parte. Probar su efecto en interior y exterior es otro truco interesante, para saber si funciona con ambas tonalidades de luz.

¿Necesito un primer?

Las prebases son un paso adicional a nuestra preparación, y ayudan a que el maquillaje dure más tiempo. Este tipo de productos hacen prácticamente de todo, desde unificar el enrojecimiento, matizar el tono o combatir la grasa, que se acumula en nuestra piel con el paso de las horas.

Lo ideal es aplicar una capa de primer iluminador para que resalte las formas de nuestro rostro. Si al aplicarlo te percatas de que existe un exceso de primer, después de aplicar la base, puedes dar palmaditas en los puntos elevados de la cara: los pómulos, el hueso de la ceja, el puente de la nariz y el arco de Cupido para repartir el producto.

¿Cómo aplico mi base?

El objetivo final de la aplicación de la base es que se vea impecable; es decir, que parezca que no aplica nada en absoluto.

Hacer que la base se mezcle con tu piel es una tarea difícil, pero no insuperable.

Las herramientas que utilices tendrán un impacto en el resultado final. Si deseas un acabado más húmedo, continúa con la aplicación a toques con una esponja húmeda, si la cobertura que deseas es más completa, usa un pincel de cerda suave. El resultado será fantástico.

Comienza aplicando la base en el centro de la cara: debajo de los ojos, los lados de la nariz y la frente. Difumina hacia la línea del cabello y trata de no agregar base adicional inmediatamente. Tómate tu tiempo para mezclar completamente el producto que ya está en tu piel antes de buscar más.

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