Save the Date: Tendencias 2018

Imagen

© Studiomagenta
Probablemente lo hayáis escuchado un millón de veces, pero es la verdad: son la  tarjeta de visita a vuestra boda, porque a través de ella estáis transmitiendo multitud de premisas. Hablamos de las invitaciones. Estáis hablando de la fecha, el lugar, quiénes queréis que compartan con vosotros el día más especial de vuestras vidas y cómo queréis que sea la fiesta. No se trata de algo ajeno, es una parte de la celebración.

Las podéis elegir románticas, más gráficas o quizás os gusten más retro, hay para todos los gustos pero hay ciertas claves que debemos respetar. Los colores deben ser acordes a la ceremonia, todo tiene que tener un sentido en conjunto. Las letras por ejemplo, deberían corresponderse con la grafía de las minutas y otros detalles de la boda.

Una vez que sepáis cómo van a ser vuestras invitaciones, preparemos algunas reglas básicas. ¿Cuándo mandarlas? La tradición dice que no menos de dos meses antes de la boda, para darles tiempo a vuestros invitados a preparar el look o el regalo. Así que preparad vuestro calendario, las fechas son cruciales.

Imagen

© Letterink
Imagen

© Hello Josie
Y no penséis que aquí acaba todo, una vez terminada la ceremonia y de haber disfrutado de vuestra romántica luna de miel, tenéis pendiente otro envío (que se está poniendo muy de moda) que agradece a todos los invitados su presencia y generosidad. Un poquito de protocolo para que no se os quede nada atrás.
Comparte