Estos son los consejos indispensables para una boda de invierno

Imagen

© Silvia Lago
Vale, lo has decidido. Vas a casarte en invierno y eso es muy especial. Los colores, los olores y las fotografías van a ser inigualables. Eso sí, también debes pensar en tu look concienzudamente para adaptarlo a las circunstancias. Puedes optar por vestidos de manga larga o incluso apoyarte en chaquetas o estolas para completar el outfit. Las posibilidades son infinitas (y cada vez hay más y más bonitas).

Para ayudarte a decidir qué calzado necesitarás para ese día, nos hemos atrevido a darte varios consejos a tener en cuenta antes de que te decidas.

Debes adaptar los zapatos al clima

Si va a hacer frío, intenta no usar zapato abierto. Sí, parece obvio, pero basta que te cases en pleno mes de enero para que, una vez llegues a la tienda, te fijes en esas sandalias de primavera fantásticas. No pasa nada, úsalas si es con las que mejor te ves, pero debes recordar que la climatología no perdona y lo que puedes llegar a sufrir con ellos, es indeseable.

Ten un plan B

Si, en tu día B, también debes tener un plan B. Y es que el tiempo puede ser impredecible (en las bodas gallegas lo es en muchas ocasiones). Por eso, un zapato plano te puede ayudar en un determinado momento a moverte en espacios abiertos o para desplazarte de un lugar a otro. Piénsalo.

Sé creativa

No es que haya una gama cromática propia del invierno. Puede ser a tu gusto, pero sí es cierto que los colores fríos son los que mejor se adaptan a las circunstancias. Si hablamos de texturas, nos quedamos con el velvet.

Imagen

© Silvia Lago
Sí, los botines también están aceptados

Lo bueno de casarte cuando hace mucho frío es que ¡puedes elegir entre millones de opciones! Por ejemplo, si decides casarte con botines de tacón, está permitido. Además, son muy elegantes y diferentes, y lo mejor es que los podrás usar después de la boda. ¿Hay alguna que siga dudando?

Si es funcional, ¿tiene que ser aburrido?

No, simplemente debe adaptarse. Es decir, si te casas en medio de una montaña nevada, ¿por qué no usar unas botas blancas si combinan con tu estilo y el de tu vestido? Amóldate a las circunstancias de tu boda pero sé tú misma. Eso nunca es aburrido y, además, enamora.

Comparte