¿En realidad sabes cómo debe ser la entrada de la novia a la ceremonia?

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© Will Marsala
Las tradiciones cambian, las tendencias también. Hay costumbres que varían y evolucionan pero el protocolo se mantiene y sobrevive a todos los cambios que la sociedad sufre a través de los años.

Por eso hoy vamos a estudiar cuál es el protocolo de entrada a la ceremonia religiosa. Antes de nada hay que saber que éstas no son reglas que los novios tienen que seguir de manera obligada; cada vez es más común que las parejas adapten estas normas a sus gustos, pero no está de más conocerlas si queremos modificarlas, ¿no creéis?

Entrada en la iglesia

Por razones obvias, el novio será el primero en entrar al templo. Lo hará del brazo de la madrina (generalmente su madre) y se situarán en la parte derecha del altar, esperando a que llegue la novia.

¡Los invitados no tienen que esperar fuera!

Deja atrás la idea de que los invitados esperan fuera a la novia. A no ser que la propia pareja lo haya especificado de manera concreta, los amigos y familiares deben esperar dentro de la iglesia, para que el recibimiento de la protagonista sea lo más espectacular posible.

Si queremos ser puristas, los invitados del novio deberían sentarse en el lado derecho del altar y los de la novia, en el lado izquierdo. Eso sí, dejando los primeros bancos libres para los familiares más cercanos.

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Y por fin, ¡la entrada más esperada!

La novia entrará cogida del brazo izquierdo del padrino, que generalmente será su padre. Es decir, (esto hay que aclararlo porque es habitual que cree confusión) la novia tomará el brazo izquierdo del padrino con su (brazo) derecho. El ramo lo llevará en la mano libre, es decir, la izquierda.

Si la novia lleva cortejo con damitas o pajes, estos irán delante de ella. Las damas de honor, irían detrás, arreglando el vestido si fuese necesario.

Tip: La vida real no es como en las películas, la novia no puede llegar tarde. Además de ser de mal gusto, puede retrasar el timing de la boda.

Éstas son las reglas, ahora es a ti a quien le toca romperlas (si quieres).

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