Beatriz de York y todo el significado detrás de cada detalle de su boda

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© Instagram @theroyalfamily
Al igual que muchas otras parejas que habían planeando su enlace en medio de una pandemia global, la Princesa Beatriz tuvo que modificar muchas cosas antes de celebrar su gran día. Para comenzar, tuvieron que cambiar la fecha de la boda. 

La fecha y el lugar

Inicialmente, iba a ser celebrada el 29 de mayo, pero tras la situación sanitaria, la han retrasado hasta el pasado viernes. Tal y como dictan las normas establecidas en el Reino Unido, al enlace acudieron tan sólo 20 invitados.

A la luz de la pandemia, la pareja real seleccionó la Capilla Real de All Saints en Windsor como un lugar alternativo. La capilla neogótica se encuentra en los terrenos del Royal Lodge y es un espacio muy apreciado por la Reina Isabel II, abuela de la novia.

La recepción también fue un asunto tranquilo y discreto. Los recién casados ​​invitaron a 14 amigos al Royal Lodge y celebraron una fiesta hasta la madrugada del sábado. Desde la casa real aseguran que la fiesta, al igual que el banquete, siguió las pautas de distancia social establecidas.

El vestido

En una sorprendente decisión (y muy sostenible), la Princesa Beatriz eligió usar para su boda un vestido vintage diseñado por Norman Hartnell para su abuela, la Reina. Isabel II usó el vestido para asistir al estreno de Lawrence de Arabia en el Odeon Leicester Square en 1962. La modista de la Reina, Angela Kelly, ayudó a ajustar el vestido a las medidas exactas de la novia y agregó algún detalle extra, como las mangas de organza. 

Hartnell diseñó el vestido de novia de Su Majestad para sus nupcias en 1947, y está inspirado en la Primavera de Botticelli.

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El tocado

La princesa Beatriz quizo hacerle un segundo guiño a su abuelo, por eso usó la tiara Queen Mary, la misma pieza de diamantes que la Reina usó para casarse con el duque de Edimburgo.

Originalmente entregado a la Reina María como regalo de bodas por la Reina Victoria, el diseño finalmente pasó a la Reina Madre, quien se lo prestó a su hija como “algo prestado” el día de su boda. Sus 47 barras graduadas también se pueden usar como collar.

El ramo

La novia eligió como flores protagonistas del enlace una mezcla de jazmín, mirto y rosas. El ramo, que fue un diseño de Patrice Van Helden (la misma que diseñó el ramo para la boda de la princesa Eugenia), fue depositado, como manda la tradición, en la tumba del soldado desconocido de la abadía de Westminster, símbolo de los caídos de la Primera Guerra Mundial. La primera novia que inició la tradición fue la reina madre cuando se casó con el rey Jorge VI en 1923.

Las fotografías

Las imágenes oficiales del enlace han sido solo dos (y se pueden ver en las redes sociales oficiales de la Casa Real Británica): una de los novios saliendo de la capilla All Saints de Windsor, y otra, posando con la reina y el duque de Edimburgo. Aunque en las últimas horas también se ha compartido algún primer plano de la pareja de recién casados.
 
Estas imágenes, en las que el distanciamiento social vuelve a ser el protagonista, se han distribuido 24 horas después del enlace, con el objetivo de no eclipsar la ceremonia.

En ellas, no se ve el príncipe Andrés (padre de la novia), tras haber sido salpicado, de nuevo, por un escándalo sexual. Por este motivo, la casa real ha querido evitar que quedase retratado para la posteridad, al menos de forma pública.

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